8. Virus, bacterias, hongos o parásitos que transporten.
 
 


Aunque el riesgo de esto sea mayor en la leche no industrializada y que no haya sido transportada conservando la cadena de frío, en las leches más procesadas, también pueden muchas veces encontrarse gérmenes patógenos capaces de generar diarreas u trastornos peores. La pasteurización consiste en elevar el producto (en este caso la leche) a 62C° por muy corto tiempo, para matar ala flora patógena, sin matar a la flora láctica protectora, que si muere sise llega a los 100C° (esterilización).

Esta flora es la que permite que una leche se corte en unas cuantas horas o muy pocos días, protegiendo a la leche del desarrollo de otras bacterias que sí son perjudiciales. Dado que no es muy rentable para las industrias que la leche se corte, la misma suele ser tratada con productos prohibidos que se detallarán al hablar de aditivos. Esto es indudable porque aunque los códigos alimentarios de los diferentes países dejan en claro que toda leche pasteurizada, se debe cortar luego de cierto tiempo, hoy es raro encontrar una leche que se corte.

Es lógico que una leche no se corte si fue esterilizada y envasada en envases tipo tetra brick, pero en ellos se aclara que debe ser consumida inmediatamente luego de ser abierto el envase…pero esto en la práctica ¿lo hace toda la gente o lo deja al envase a medio consumir de un día para el otro?. Además en las leches pasteurizadas no esterilizadas, los antibióticos y conservadores que se suelen agregar, inhiben el desarrollo de muchos gérmenes, pero no de todos. Con frecuencia se detectan intoxicaciones masivas por helados o por leche u otros derivados que por supuesto no suelen salir en los diarios o en la televisión, salvo que se trate de leches de pequeñas empresas a las que conviene desacreditar para evitar competencias o por razones políticas (recuerdese los famosos casos de la “leche de Vicco” y de la muzarella contaminada) pero nunca o casi nunca se difunden por medios dominados gracias a su publicidad, las intoxicaciones masivas provocadas por productos que elaboran las más grandes empresas. Una bioquímica deun conocido hospital detectó y reconfirmó la presencia de gérmenes patógenos en la leche de una marca líder que estaba trayendo gastroenterocolitis a todos los niños de ese hospital alimentados con esa leche. Ni bien esbozó una tenue difusión pública de lo acaecido, un equipo de emergencias de esa empresa y de las autoridades sanitarias correspondientes se hizo presente en el hospital, haciendo desaparecer esta última prueba de la leche contaminada y amenazando al Director del hospital y a ella misma comojefa del laboratorio, con que perderían sus puestos, entre otras cosas, si no admitían públicamente que todo había sido un error y que el problema no estaba en laleche. La contaminación bacteriana es uno de los aspectos que más puede lesionar la credibilidad de una marca que se difunde, por lo cual no se escatima en inundar la leche de antibióticos y conservadores como ya veremos, que si afectan, no es tanto a la corta sino más a la larga y ¿quién le va a echarla culpa a lo que comió hace muchos días, meses o años atrás?

A mediados del 2006 se conoció en la Argentina el caso de unas trillizas que murieron por tomar leche contaminada. No se dio a conocer la marca de la misma pues se trataba de una industria líder de las que más llenan los espacios publicitarios de la TV.

Como era de esperarse, a las pocas semanas, por todos los medios se desmintió que fuera la leche la causante de las muertes y se hizo creer a la opinión pública que las trillizas murieron porque sus padres las emborracharon con alcohol y que los mismos estaban prófugos y siendo buscados por la Justicia, acusados de asesinar a sus hijas.

En EE. UU. Se detectó un aumento de la frecuencia de aparición de salmonella, estafilococos, colibacilos y virus vinculados con la leucemia en diferentes productos lácteos. Un oncovirus parecido al HIV, relacionado con la leucemia, se descubrió en más del 20% de las vacas lecheras. Las cabras, ovejas y chimpancés alimentados con leche de vaca, tienen un índice elevado de aparición de leucemia (cáncer en la sangre).

Hay quienes sospechan que el HIV puede ser una mutación del virus leucémico vacuno, transmitido al hombre a través de los lácteos o incluso a través de las vacunas que se aplican inyectables que vienen en un vehículo que es suero bovino (por algo las vacunas llevan ese nombre).

Los lácteos crudos presentan mayor riesgo de contaminación por diferentes gérmenes. Las toxinas producidas por estafilococos, se transmiten más a través de la leche descremada, los helados, el queso y las mantecas.

Mi dilecto amigo, el Dr. Julio Soler, brillante homeópata y quién me facilitó parte de la bibliografía para elaborar lo que está aquí escrito, estudió en profundidad el grado de presencia del bacilo de la tuberculosis en la leche.

En su artículo “El reservorio de los miasmas”, señala: “En EE. UU., luego de décadas de campañaantituberculosa, seguía detectándose en los años 60, entre el 10 y el 50% de tuberculosis en ganado vacuno. En nuestro país, no encontré estadísticas completas, pero yo contaba con las cifras inapelables de miles de vacas tamberas, que es lo que realmente importa, en el frigorífico de Zárate. Cerca del 100% de las vacas venían con lesiones tuberculosas que las inhabilitaban para el consumo y se las destinaba para el digestor industrial. En la leche misma se puede reproducir el microbacterium tuberculosis, sin que cambie en lo más mínimo su aspecto. Claro, la leche se pasteuriza y ¿que queda?: un verdadero caldo de cultivo tuberculínico, Ambas tuberculosis, como fue demostrado, son intercambiables entre ambas especies, la bovina y la humana. Arturo Capdevila, además de abogado, jurisconsulto, catedrático, diplomático, poeta, escritor y miembro de la elite cultural argentina de la primera mitad del siglo pasado, fue médico y autor de varios libros que, como dijimos en la introducción, fueron quemados en Santa Fe (Capital nacional de la leche). Demostró científicamente que la combinación consumida con frecuencia de la leche o sus derivados, con carne bovina, favorecela aparición de tuberculosis. Si los lácteos se combinan con pescado, esto favorece a la larga la posibilidad de que se desarrolle lepra y si el abuso de lácteos se sumo al de huevo (lo que muchas veces sucede en personas ovolactovegetarianas) esto aumenta la posibilidad de tener con el tiempo alguna forma de cáncer (lo cual hemos confirmado nosotros en más de 600 pacientes oncológicos ovolactovegetarianos que atendimos).

Los hongos y parásitos no suelen detectarse cuando la leche haya sido extraída y transportada con las más elementales medidas de higiene, sin embargo, no por transporte directo sino por otros motivos, podemos afirmar que son la causa más frecuente de micosis bacteriana en la porción superior del intestino delgado que genera un robo de nutrientes cuyo detalle luego se ampliará y un debilitamiento inmunológico y la facilitación del desarrollode cándida albicans en el intestino, el más habitual de los hongos que es oportunista y aprovecha el desequilibrio de la flora normal generado por las bacterias de la leche y los antibióticos que ésta contiene.


 
   
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